[ Siguiente | Anterior | Arriba ]
De: Diego Acosta
Cuando vemos los problemas que maltrato que hay en los colegios y en los institutos, nos preocupamos. Y mucho. Compañeros contra compañeros, alumnos contra maestros y profesores. Y también padres, contra maestros y profesores. Que nos está pasando? Eso le comentaba a mis padres, para tratar de encontrar alguna respuesta. Y por mucho darle vueltas al asunto, llegamos a pensar, que tal vez lo que nos estaba pasando, no era una sola cosa, sino varias a la vez. Con el tiempo vamos conociendo la vida de nuestros compañeros y entonces, empezamos a comprender alguna de sus actitudes. Recuerdo que uno de mis compañeros, siempre me decía que tenía mucha envidia de mí y de mis hermanas, pues todas las veces que había ido a nuestra casa, se había sorprendido del buen ambiente, del buen rollo, que había encontrado. Esto que era tan natural para todas nosotras, era raro para él. Cuando le pregunté porque decía eso, me comentó que él nunca me podría invitar a su casa, por varias razones. Una de ellas, era porque le daba vergüenza, que pudiéramos ver como sus padres se peleaban constantemente y de lo mal que lo trataban a él y a sus hermanos. También me dijo, que sus padres, no querían visitas y que nadie fuera a su casa. No porque no tuvieran una casa bonita, sino porque no querían que vieran como vivían, como se trataban. Esto me hizo pensar mucho. También me hizo pensar, lo que una compañera me decía sobre lo que le pasaba con el marido de su madre. Como tenía que evitar estar a solar con él, para no aguantar sus miradas o sus insinuaciones. Y como no quería crearle más problemas a su madre, se callaba esas situaciones. Hablando con mi madre, nos preguntamos como era posible vivir de esa manera. Y los resultados eran que mi amigo y esta chica, siempre estaban de mal humor, tratando mal a todo el mundo y lo que es peor, con actitudes de rebeldía permanente. Por eso nos preguntamos que nos está pasando? Es de verdad tan importante el amor que recibimos en nuestras casas? Es tan importante sentirnos amados por nuestros padres? Es tan bueno, llegar a casa y encontrar armonía, por encima de los pequeños problemas que siempre hay? Creo que debe ser así, porque todo lo que doy es lo que recibí, de mis padres y de mis hermanos. Ese respeto verdadero, de saber que la otra persona, se merece toda nuestra consideración. Y lo que es más importante, todo nuestro amor. Ese amor que recibimos, desde que nos recordamos, tanto de nuestro padre como de nuestra madre. No será que nos está faltando amor? Y si fuera así, por que no lo damos? No será eso lo que nos está pasando?