[ Siguiente | Anterior | Arriba ]

EL ANONIMO

De: Diego Acosta

Comentarios

Siempre recordaré aquel día, en que por primera vez, comprendí lo que quería decir un anónimo. Estábamos en los últimos días del instituto, cuando apareció un sobre cerrado, en el lugar de una de mis compañeras. Tenía un aspecto tan inocente, como llamativo, por su falta de identificación. Cuando lo abrimos, nuestra sorpresa fue tremenda. Contenía una serie de comentarios, sobre una de nosotras, en lo que el autor llamaba inolvidables escenas de amor. Los comentarios eran repugnantes, pero lo más grave era que acusaban a una de nosotras. La indignación de nuestra compañera, fue tan grande que estuvo a punto de desmayarse. Todas nos solidarizamos con ella, y todas intentamos identificar al autor de esa infamia. Pero, nos resultó muy difícil. Y en ese momento comenzamos a meditar sobre lo que es un anónimo y el daño terrible que puede causar. No solo porque afecta directamente a una persona que no tiene ninguna posibilidad de defenderse. Sino porque levanta sospechas sobre quién pueden ser el supuesto autor. No nos atrevimos a nombrar a ninguno de nuestros compañeros. Era injusto que los acusáramos, siquiera como sospecha, por algo tan infame y cobarde. Cuando pasaron los primeros momentos de rabia, llegamos a la conclusión, que lo mejor sería callar sobre lo ocurrido. No hacer ningún comentario más y por supuesto, hacer una piña junto a nuestra compañera ofendida, tan brutalmente. Ese día, sentí que comenzaba a hacerme mayor en algunas áreas de la vida. Esa que nos permite tomar contacto con las miserias humanas, que están a nuestro alrededor. Esa miseria humana, que es capaz de escribir un anónimo.


Última modificación: 29 de October de 2007