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De: Diego Acosta
Hace poco estábamos escuchando música, cuando nos dimos cuenta de los peligros que tiene esta necesaria y maravillosa presencia en nuestras vidas. Nadie puede dudar, que la música, así como es un don para quién la ejecuta, es también una bendición para quienes la escuchamos. Pero nos preguntamos: es esto una verdad absoluta? Y tenemos que decir, que no, que de ninguna manera es una verdad absoluta. La música es como todas las cosas del hombre, imperfecta en cuánto a las repercusiones que puede tener. Decimos que es imperfecta, no porque sea mala o porque sea mal interpretada, ni siquiera porque no nos guste. Estamos hablando de otra cosa más importante. Nosotros los jóvenes somos más que propensos a escuchar música, en todos los momentos que podemos y por eso es bueno hablar de este tema. Lo importante de la música, es hablar de sus contenidos y de cómo pueden ser buenos o muy malos para nuestras vidas. Por que diferenciamos en el hecho de que puedan ser buenos, solamente buenos y muy malos? Simplemente, para que tengamos en cuenta, que la música es buena. Puede ser buena para nuestras vidas, pero también puede resultar muy mala. Y los casos concretos, son muchos. Tanto sea en castellano o en otros idiomas, podemos escuchar música, que sea buena para nosotros. Pero también, en otros idiomas, podemos escuchar música buena o muy mala. Si entendemos otros idiomas, sabremos lo que se canta. Pero si no lo sabemos, si podemos enterarnos que es lo que se canta. Y aquí está el gran problema. Cuáles son las letras de lo que escuchamos? Sabemos sobre que cosas se está cantando? Por ejemplo, sabemos que se está adorando al diablo, por ejemplo? Sabemos que se está haciendo una consagración al diablo? Si no lo sabemos, estamos advertidos. Pero si lo sabemos y seguimos escuchando, tenemos que tener muy claro, lo que estamos haciendo y las consecuencias que puede tener esto para nuestras vidas Hay un conjunto, que se llama a si mismo sus satánicas majestades. Podemos escuchar su música? Como poder, podemos. Pero debemos escuchar su música? No debemos, en ningún caso. Es más, este es uno de los casos, en los que la música, puede ser muy mala para nuestra vida. Ser jóvenes, no nos exime de ninguna responsabilidad. Mucho más, cuando estamos sabiendo, que no toda la música es buena para nosotros. Seamos jóvenes o no seamos jóvenes. La música es una compañía maravillosa. Es un don maravilloso. Pero es nuestra decisión, saber elegir cuál es la música buena y la muy mala para nuestras vidas.